Primera vez en Asia, Kuala Lumpur!

Antes de volar, no sabía nada de malasia, ni de Kuala Lumpur, ni del continente asiático. Viajé por trabajo y aproveché para tomarme varios días a descubrir por lo menos una parte de este país que hasta entonces en mi cabeza, era solamente hogar de las Torres Petronas y del capo de Sandokan, “El tigre de Malasia”. Llegue al aeropuerto de Kuala Lumpur sin haber leído absolutamente nada de que hacer o que ver, y en cierta forma estuvo bueno, todo iba a ser nuevo.

Esta entrada al blog no pretende más que contar de primera mano lo que fue mi debut en Asia. Malasia no es el país más turístico de la región ni mucho menos, pero si tiene cosas interesantes para ofrecer. Además el aeropuerto de Kuala Lumpur es uno de los importantes de la región, y una escala para ampliar los horizontes nunca está de más. Espero les sea de ayuda!

Panorama urbano, Kuala Lumpur

Malasia es técnicamente una monarquía constitucional, hay un rey elegido de un linaje de sangre azul cada cinco años. Es un país pujante (aumento sostenido del PBI de un 5-6% por los últimos 50 años…). Su historia es tan variada como su presente, con muchos Indios y Chinos establecidos desde hace más 5 siglos, pasando por la época colonial en donde los imperios Británico, Portugués y Holandés se pulseaban por el control de puntos claves, hasta la ocupación Japonesa, la posterior liberación por parte de los aliados y finalmente la independencia en los años 60.

Su pasado colonial Portugués es más evidente en la ciudad de Malacca, a un par de horas de viaje al sur de Kuala Lumpur, que dicen que vale la pena. En cuanto a su herencia Inglesa, además de la gran cantidad de camisetas de la Premier League y la cantidad de gente que habla el idioma, están los ridículos enchufes que usa la reina y también se maneja por la izquierda.

Es un país mayoritariamente musulmán (61 %), que incluso es la religión oficial del gobierno. Pero a excepción de algunos detalles como la cantidad de mezquitas, la indicación de la meca en las habitaciones del hotel o la gran cantidad de mujeres con el pelo cubierto, no se nota tanto como uno esperaría. Se ven menos mujeres con todo el outfit represivo como en otras partes del mundo de lo que me hubiese imaginado. Incluso si bien es la religión oficial, hay total libertad de culto, por lo menos en los papeles. Los malayos son coloridos, las mujeres se visten con atuendos y telas de varios colores, y la barra masculina curte mucha camiseta sintética de también colores fuertes.

Por las calles del barrio Chino, Kuala Lumpur

A primera vista pareció ser un país muy abierto al mundo. Mucha gente habla inglés y el capitalismo esta full on, con franquicias importadas a diestra y siniestra. Si bien es un país con bastante turismo, esta quizá un poco rezagado frente a sus vecinos asiáticos y cuando uno pregunta de qué hacer en Malasia, las respuestas no son tan extensas, ni tan concretas. Parece ser que Malasia es un país de paso, o como mucho un adjunto a un viaje que incluye otros destinos del sudeste asiático.

Circuito de Fórmula 1 de Sepang donde se corre el gran premio de Malasia, a 40 minutos de Kuala Lumpur.
Autopistas en Kuala Lumpur. Parece que la ciudad creció de golpe, y su infraestructura es algo complicada de navegar, incluso para los malayos…

Pero aquí estaba, y cuando terminé con mi trabajo, me mudé al cetro de Kuala Lumpur a un Airbnb bastante económico, que además prometía una infinity-pool con una vista al skyline de la ciudad. Ya quemado con leche con este tipo de promesas no sabía que esperar, y pucha que me sorprendí. La piscina, llamada infinity cuando uno de los bordes no existe y el agua rebosa sobre él, (…dando un sentimiento de “infinito” supongo???), da hacia el alevoso skyline de la ciudad. He tenido la suerte de ver muchas grandes ciudades de noche, y KL no tiene nada que envidiarles. Hay dos edificios que claramente sobresalen, la KL (“Kuala Lumpur”) tower es más una torre de observación que un edificio y las reinas de la noche, las imponentes Torres Petronas. Definen el skyline de una manera espectacular, de día y sobre todo de noche cuando brillan con su iluminación heterogénea y escalonada (estoy escribiendo esto sentado en frente de ellas a las 11 pm…). Son estéticas y balanceadas a la mirada, aerodinámicas pero a la vez contundentes. No parecen ser sólo un edificio que se levantó para ostentar un récord (que lo tienen).

Vista desde el apartamento reservado por Airbnb. La piscina se podía usar hasta las 11 PM. Un lujo.

Que hacer en Kuala Lumpur?

Ok, Kuala Lumpur es la capital de un país Asiatico. Eso ya cumple con dos atributos que a mi entender son sufucuentes para visitar una ciudad. Pero la realidad es que si bien las opciones y actividades son muchas, tampoco son demasiadas. Cuando uno busca online, si bien muchos blogs y videos de YouTube tratan de forzar el destino como algo awesome! y unforgettable! yo no lo veo así. Que quede claro, a mi me encantó y creo que como dije anteriormente, vale la pena, pero como dice el dicho una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.

La comida por ejemplo, es uno de los grandes atractivos de Kuala Lumpur (y Malasia) y para los que el tema culinario sea un aspecto importante, pues entonces la ciudad les va a encantar. Si son uno de mis cientos de miles de seguidores, sabrán que para mi lo mejor es simplemente perderme por las calles y “ver que onda” con la ciudad. Para eso, más allá del desafío del tremendo calor y las lluvias diarias, también la ciudad está buena. Es tal la mezcla de gente que uno nunca se aburre.

De todas formas acá va un listado de las cosas que yo hice, y alguna que no pero que creo vale la pena mencionar:

Torres Petronas

Torres Petronas, Kuala Lumpur. Uno de los grandes atractivos de la ciudad

Símbolo de la capital, las dos torres son idénticas. Miden 452 metros, lo que las convirtió desde su finalización en Marzo de 1996 hasta el 2004, en los edificios más altos del mundo cuando fueron desbancadas por el Taipei 101. Desde ese momento pasaron a ser el conjunto de torres más altas del mundo, récord que se mantiene hasta hoy.  Fueron diseñadas por el arquitecto Argentino Cesar Pelli y demoraron 3 años en construirse. Son entre otras cosas, el head quarters de la compañía Petronas, una multinacional petrolera gigante, según Fortune la compañía mas rentable de Asia.

Están unidas entre sí por un puente de acero y vidrio doble, en los pisos 41 y 42, que es parte de la visita que se puede realizar. Aún recuerdo cuando quizá diez años atrás escuché por primera vez acerca de esta obra increíble de la ingeniería (perdón arquitectos pero no puedo decir arquitectura… 😉). El gran desafío, explicaba el documental, era de como unir dos torres de semejante altura que están constantemente en movimiento.

“SkyBridge”, Torres Petronas, Kuala Lumpur

La estética de las torres es espectacular, son como dos misiles inmensos, que dejan chiquitas al resto de las decenas de torres de la ciudad. Todo esto es de lejos (hasta acá sigo escribiendo desde la terraza de mi apartamento y son ahora las 11:30 PM).

Torres Petronas, Kuala Lumpur

De cerca son tan impresionantes como de lejos (ya no estoy en la terraza!) y las torres empiezan a mostrar detalles más finos. Lo que la perspectiva mostraba como un cilindro resulta que es una superficie estrellada, muy característica del Islam, de radio constante hasta los ⅔ de la altura total, a partir de la cual se va reduciendo hasta el pináculo en su serie de escalones. Geométricamente en un corte horizontal, su contorno es el de dos cuadrados concéntricos, uno de ellos rotados 45°, con círculos en sus intersecciones (ver foto si se perdieron). El enorme tamaño de ambas torres simétricas, ayudadas por la perspectiva desde la calle ahora empieza quizá a ser el atributo más espectacular haciendo que a veces, se pierdan en las nubes. La fachada por lo que se ves es toda de vidrio y acero inoxidable, que le da un toque futurista espectacular y refleja todos los tipos de luces a lo largo del día y la noche de forma excelente.

Corte horizontal de las Torres Petronas (Fuente)

Para subir, una opción es ir a las 8 am a comprar la entrada, que si no está agotada te la asignan para ese o algún día futuro. También se puede comprar online, que es lo que hay que hacer. Es fácil y seguro. Con reserva en mano, hay que caer unos quince minutos antes para efectivamente levantar la entrada con la reserva que tenemos. De ahí se espera hasta la hora reservada y se sube de a grupos, etiquetados en colores de acuerdo a la hora, a ambos niveles de observación: piso 42, donde está el puente que conecta ambas torres y el piso 86, casi la cúspide de una de las torres.

Vista desde el “Skybridge”, piso 42, Torres Petronas.

Sinceramente, la vista desde el puente es mediocre, y si mi profesión de ingeniero no sumaba puntos por el hecho de estar en el puente en si (que se que fue un desafío construir), hubiese sido una semi-decepción. Te dan 10 minutos en el puente, con poca gente (por el tema de subir en grupos) y es más que suficiente. Después de toma el próximo elevador hasta el deck de observación, en el piso 86. Ese si creo que vale la pena, sobre todo por la vista a la otra torre y a la Kuala Lumpur Tower. Ahí te dan 20 minutos.

Entonces ante la duda de subir o no subir, depende del tiempo que tengamos y del presupuesto con el que estemos viajando. Su alguno de los dos es escaso entonces la respuesta puede ser NO, tampoco es tan especial. Si ambos alcanzan (o sobran😋) entonces SI, es una linda experiencia. Me rehúso a sugerir que suban para “poner un tick” en la lista lo que me parece una pelotudéz, disculpen mi francés.

Se puede elegir a que hora subir. Nosotros fuimos a las 6:15 PM ya que a las 7 era el atardecer. Puede valer la pena ir más tarde, y ver las torres más iluminadas. Aunque verlas encendidas es más lindo desde lejos, en mi opinión.

Vista nocturna de las torres desde el Heli Bar.

Para los que quieran saber (bastante) más detalles técnicos de las torres hagan click acá.

Skyline de la ciudad

Skyline, Kuala Lumpur. Capital de Malasia.

Una de las lindas cosas que tiene esta ciudad es su vista desde lejos, en mi opinión uno de sus mayores atractivos. El tema es que para disfrutarla por supuesto, hay que buscar un lugar adecuado. Por suerte hay muchas opciones:

  • Hospedaje con vista:

La primera es tratar de buscar un hospedaje que tenga una linda vista. Y los hay. Nosotros nos quedamos en un Airbnb en un complejo de Torres que se llama “Regalia”, y por doscientos dólares alquilamos un apartamento por 6 noches, que lo sólo estaba muy bien en todos los aspectos, sino que tenía acceso a una alevosa terraza con piscina con una vista espectacular. Además si bien había un bar, se podía llevar comida y bebida para consumir ahí, o en mi caso, un buen mate amargo.

Piscina del apartamento, nada mal….
  • “Rooftop bars” o bares de azotea (o como quieran llamarle)

Hay varias opciones, yo después de googlear y tripadvisorear termine con dos opciones, uno llamado Skybar en el último piso del Traders Hotel y otro llamado Marini´s on 57th. El primero geográficamente probablemente sea el mejor, pero tenía pésimas reviews acerca de todo menos de la vista, y que incluso muchos días cobran entrada. El segundo si bien un poco mejor, está demasiado sobre las torres, y no me convencía mucho. A su vez el problema sres y sras, es que este tipo de “rooftop” bars, prejuicios de lado, son generalmente una porquería de bares que con la excusa de la vista cobran lo que quieren sin hacer ningún esfuerzo de ofrecer algo bueno.

Al final no fui a ninguno de estos, ya que caminando a media cuadra de las torres, está el hotel Hyatt y nos iluminamos, nos mandamos cual locales y apretamos el botón del piso más alto en el ascensor. Ahí los recibieron los botones (cuack! ni idea de si en verdad se les llama asi…) y nos ofrecieron la chance de restaurante o bar, a lo que fuimos a la segunda. Los precios, para nada desorbitados, cuatro tragos costaron si mal no recuerdo 35 dolarangos, lo que es menos que cualquier bar de USA o Europa. Aclaro que este tema de la bebida gourmet no es mi fuerte, pero no me pareció elevado ya que la vista a las torres es espectacular. Recomiendo ir de noche, cuando las torres están iluminadas.

Vista desde el Heli bar al atardecer, Kuala Lumpur

Otra opción, para mi recomendable, es un bar llamado Heli, que está sobre un helipuerto en desuso. También tiene ese aire de bar de mal gusto que sólo sobrevive por su vista, pero la verdad es que al menos cuando fuimos, no estába tan mal. La vista es realmente espectacular ya que es un helipuerto, y es de literalmente 360 grados. Hay que ir si o si antes del atardecer, ya que se puede apreciar la ida del astro rey y además de noche a veces cobran entrada. La entrada antes de las 8 es gratuita, pero hay que ordenar una bebida en el piso inferior y después se sube. Después se puede seguir ordenando arriba. Los precios si bien no es barato, tampoco te fajan. Para mi vale la pena, la vista realmente lo vale. Como bar en si, si es lo que buscan, no tengo muchos comentarios, me tomé un gin con tónica en su versión “Islam”, porque nunca sentí la ginebra…y una pinta de birra, que estaba soñada y me recordó por que no tengo que hacerme el loco y quedarme con lo que se que no falla. Pero lo único que quería era ir a disfrutar la vista, y misión cumplida.

La otra opción que manejamos fue subir a la KL Tower. Es otro edificio icónico de la ciudad, muy parecido a otras torres de ese estilo como las hay en Viena, Aukland, Berlin (hasta cierto punto) y demás. Si bien para la vista dicen está buena, la descartamos al voleo ya que leímos que los vidrios están todos sucios y es un poco cara. Además imaginandome la perspectiva, no me pareció que vaya a ser la mejor vista (las dos torres Petronas se alinean con la KL Tower…). Pero cada cual verá!

Imágen futurista del centro de Kuala Lumpur desde el Heli Bar

La comida, el morfi.

Cuando uno busca en internet acerca de malasia una de las cosas que más salta a la vista es la comida. Al ser un país con gente de todo tipo mezclada bajo una misma bandera, parece que el tema culinario es uno de los puntos fuertes del país. Desgraciadamente al ser Rafita un discapacitado del paladar, mi opinión en este tema no va a ser muy útil, pero lo que si puedo decir es que probé de todo, y parece que la comida India, China, Malasia y Tailandesa es comida local.

Calle repleta de comida de varios lugares de Asia

Si bien hay comida en todos lados, hay una calle repleta de embajadas culinarias del continente. Esta bueno y es muy barato. Subiendo un poco el nivel, también fuimos a dos lugares. El primero llamado Bijan, en el centro de la ciudad, que está muy bueno, y es una experiencia totalmente diferente a comer en la calle. Comimos dos, con beberaje alcohólico y postre por 35-40 dólares mas o menos. La segunda salida fue a otro lugar llamado Saloma, también muy bueno con un estilo indio colonial, la oferta de platos y precio similar al anterior. Eso y alguna que otra foto, es todo lo que puedo decir!

Rolls de camarones, Comida Vietnamita

El restaurante ranqueado nro 1 en trip advisor es un lugar llamado Naughty Nuris…. Mis estándares a la hora de comer son muy bajos pero pucha que este lugar es una basura. La comida, más o menos pero el “tipo” de lugar….con solo decir que cada 15 minutos se pausaba la música, que ya estaba al mango, para que todos hagamos un “shake break” en el cual las mozas se ponían a bailar de forma descordinada a los saltos (que ni siquiera eran lindas) entre las mesas. Fue todo un circo, cosa que no nos esperábamos para nada del top pick the trip advisor…les juro que prefiero ir a McDonalds que a este lugar de nuevo, no vayan.

Cuevas Batu

Entrada a las Cuevas Batu, en las afueras de Kuala Lumpur.

En las afueras de la ciudad, a unos 20 mins de tren, se encuentran las cuevas Batu. Se que existen cuevas aún más grandes en el sudeste asiático pero estas no me dejaron de soprender. Son inmensas y con varios templos hindúes dentro y fuera. Para entrar a las cuevas hay que subir una escalera de tamaño respetable, que es accesible salvo para los que tengan alguna discapacidad. No vi ni ascensor ni rampa.

Imágenes hindúes por todos lados

La cueva está llena de monos, tremendamente ágiles y hábiles. Cualquier comida que llevemos en la mano o incluso en la mochila (medio a la vista) va a ser capturada por los simios. Son hábiles y peseteros, y hay muchos, para mi viniendo de un país mono-free, una experiencia super interesante. La visita a las cuevas es gratuita y vale la pena, todo lleva de dos a tres horas aunque se puede hacer en menos. Un Uber hasta ahí cuesta apróximadamente 10 – 15 ringgit.

Llegar es fácil, un uber o taxi es relativamente barato, o también se puede tomar el tren Kmuter hasta el fin de la línea, parada “Batu caves”.

Escaleras a las cuevas

Barrio Chino e Indio

Malasia en si es una mezcla interesante con gran cantidad de Indios y Chinos. Obviamente entonces, hay un Chinatown y un Indiatown. Chinatown tiene cierto espíritu chino pero también está algo diluida en la ciudad. También me causa un efecto disminuído a los otros Chinatowns en ciudades occidentales, donde el contraste es notoriamente mayor. Puede valer la pena investigar más del tema e interiorizarse en donde puntualmente experimentar ambos barrios.

Chinatown, Kuala Lumpur

Mezquita Nacional

Es un edificio interesante, pero sinceramente mucho menos espectacular que cualquier mezquita que haya visto (de ese tamaño). Para los que hayan tenido la suerte de visitar mezquitas en Estambul o el medio Oriente no se pierden de nada.

Caminatas guiadas – walking tours

Hay tres caminatas con guías oficiales. Una por la parte histórica llamada “Heritage Walk”, otra llamada “Old KL and Nature walk” y otra por uno de los barrios en las afueras de la ciudad (Jalan-Jalan). No hicimos ninguna, estaba muy calor y decidimos ver las cosas por las nuestras. Pero pueden que valgan la pena, toda la información está acá: http://www.visitkl.gov.my/visitklv2/index.php?r=column/walk.

Las dos primeras caminatas incluyen la plaza principal Merdeka, que en si bien no es gran cosa pero vale la pena una corta visita.

El parque de aves

No fuimos, pero me quedé con las ganas. Dicen que no es espectacular pero como gran fan de las alimañas seguro hubiese válido la pena. Tiene creo la jaula de vuelo libre mas grande del mundo, que sigue siendo una jaula, pero bueno. Ubicación con Link al website

∼•∼

Me gustó mucho malasia, la gente fue tremendamente amable y no tuve ningún problema. Es verdad que no es el país más espectacular del mundo, y quizá no merezca volar sólo para visitar Kuala lumpur, pero si bien vale la pena incluirla en un viaje por la zona. Espero este artículo les haya sido de algúna ayuda o referencia, como siempre, espero sus comentarios con contribuciones, preguntas o puteadas!

∼•∼

1 comentario

  1. Muy motivante Rafael !!!

Hola!